El semáforo coreano.

¡Hola a todos/as!

Hacía mucho que no escribía en este blog y en esta ocasión lo hago por una razón muy importante… ¡ya llevo un año en Corea! (ya sé que es en Seúl, pero la ilusión es la misma ¿no? jajaja). La verdad es que en este tiempo he podido conocer muchísima gente, hacer muchas cosas y sobretodo poder vivir el día a día de una sociedad que poco a poco se ha convertido en una parte de mi vida. No sé qué va a ocurrir en un futuro, pero lo que sí puedo decir es que este año ha sido maravilloso: la gente, la sociedad, la cultura, el aprendizaje diario… todo ello envuelto en un papel de regalo que le ha venido genial a mi persona. ¡Quién me hubiera dicho hace un año que estaría viviendo en Seúl!.

Por esa razón, me gustaría explicaros un poco mi opinión sobre varias de las cosas que me he encontrado viviendo en este país aún muy desconocido por muchos. Ahí va mi particular “semáforo”:


1.- Las cafeterías.

Esto es algo que a muchos puede parecer lógico pero que no lo es tanto. En Seúl se tiene mucha cultura “cafetera”, aunque su producto tradicional es el té. No hay día en el que no veas a la gente tomarse un “americano” (아메리카노) justo antes de trabajar o estudiantes que están preparando sus exámenes de universidad con dicho café en sus manos. No sólo los cafés que venden suelen ser en tamaño grande y bastante económicos sino que el nivel de franquicias que hay en Seúl de cafeterías por metro cuadrado es muy elevado. Las cafeterías suelen estar decoradas muy cuidadosamente y el dato curioso es que cada una tiene un estilo diferente (incluso siendo la misma franquicia). Uno puede estar escuchando música acorde con el tipo de cafetería al que va. Otra cosa que me gusta es que todas las cafeterías disponen de enchufes en caso de que te quedes sin batería en el móvil o en caso de no haber uno puede pedirle al camarero que lo conecte. El servicio suele ser muy rápido y la gente es muy amable.

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2.- Seguridad.

Esto es algo que se comprueba sólo cuando uno está viviendo en Seúl. No es cierto que la seguridad sea 100 % porque siempre hay que tener algo de cuidado, pero, yo, por ejemplo, en más de una ocasión he dejado mis cosas en una cafetería o en un restaurante y he ido a casa y he vuelto viendo que mis cosas estaban exactamente como las dejé minutos antes. También suele haber presencia policial y muchos agentes de seguridad que están pendientes de lo que ocurre alrededor. ¿Y qué os parecería tener una policía encargada solo de los turistas? ¡Interesante eh! Pues en Seúl tienen varias oficinas en cada uno de los barrios. Yo creo que el no tener que preocuparse de la seguridad es una gran ventaja.

3.- Unos grandes amigos.

Si me he dado cuenta en este tiempo es que los coreanos son por naturaleza muy amables. Hablo solo a través de mi experiencia pero si en algún momento me he visto en algún compromiso, siempre he tenido un apoyo constante de amigos coreanos. No importa que no te conozcan mucho, en caso de que vean alguna injusticia siempre tienen una mano para tenderte y ayudarte. No suelen tener dobles intenciones (aunque hay de todo en este mundo, claro). Son gente que hacen todo lo que pueden por ayudarte sin pensar muchas veces en las consecuencias, algo que no puede decirse de muchos lugares de Europa, en mi opinión. Muchos estudiantes incluso me han traído café o galletas simplemente para dar las gracias por darles clase. 

4.- Vida social en la calle.

Definitivamente esta es una de las cosas que más me está gustando de Seúl. Ya lo he comentado antes, pero el hecho de poder salir a cualquier hora y ver a la gente en la calle haciendo festivales, cantando, bailando o simplemente charlando mientras pasean en su hora de comida, es un lujo. En Barcelona, generalmente, cuando la gente termina su trabajo, vuelve a casa y a descansar con su familia. Seúl es diferente. Aquí más de una vez, al terminar mis clases por la noche, algunos alumnos me han dicho de ir a tomar algo o ir a cenar, algo muy habitual. Muchas empresas incluso organizan un día a la semana (o cada dos semanas) para que los trabajadores se conozcan más y se haga “piña”, saliendo a cenar juntos, a un karaoke (노래방) o a tomar algo.

5.- Tener conexión en cualquier lugar. 

Otra de las cosas que eché mucho de menos cuando volví por tierras europeas. En Corea hay la suerte de que la conexión está en todos lados. Uno puede ir por la calle y encontrar internet gratuito en prácticamente cualquier zona, incluso hay lugares en que hay alta velocidad. La tecnología es uno de los “puntos fuertes” de la sociedad coreana y eso lo usan frecuentemente. Algo que yo aplaudo al máximo.

6.- El transporte público.

El transporte público en general es muy rápido y aunque las distancias no son comparables a otros países, el tren de alta velocidad (llamado KTX) hace que puedas plantarte de una punta a otra del país en unas cuatro horas, lo que es algo muy conveniente teniendo en cuenta que el precio no es demasiado elevado. En caso de no querer usar el tren, el servicio de autobús express también es un elemento a favor, puesto que no tarda mucho más que el tren y el precio es sustancialmente más barato. Por otro lado quisiera destacar el metro puesto que el nivel de puntualidad es enorme y no hay que esperar mucho entre trenes.

7.- La primavera.

He podido disfrutar de una primavera en Corea, concretamente en Seúl, y debo decir que la ciudad se pone preciosa cuando llegan las fechas de abril y mayo. La ciudad se tiñe de color verde y los cerezos florecen dando una imagen preciosa de los parques. La gente deja atrás el frío para sentarse en un parque con una esterilla y hacer una merienda o una cena mientras escucha música o simplemente disfruta del Sol.

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1.- El respeto de la gente mayor.

Una de las cosas que no me gustan de mi estancia en Corea son el poco respeto que la gran mayoría de gente mayor muestra por los jóvenes. Mientras que los jóvenes mantienen una cierta cordialidad y respeto hacía la gente mayor, ésta no suele tenerla con el resto de gente mayor o incluso con los jóvenes. Se tiene la costumbre de que alguien joven tiene que ceder el asiento a la gente mayor (algo que yo aplaudo) pero en cambio cuando una chica está embarazada o tiene un niño en brazos, no es habitual ver a gente mayor que ceda el asiento a dicha chica. Por otro lado, entre las “señoras” (아줌마) habitualmente impera la ley del más fuerte. Muchas señoras para ser las primeras en tener asiento o en obtener ofertas suele incluso empujar a la gente. No hace mucho vi como una señora de mediana edad empujaba a otra señora de edad similar por hacerse con un asiento en el metro y luego bajarse al cabo de dos paradas.

2.- Suciedad.

Yo creo que es una de las mayores “lacras” que tiene la ciudad de Seúl. Los coreanos tienen que pagar sus bolsas de la basura y puesto que muchos no quieren pagarlas, impera la ley del más “sucio” (en este caso). Mucha gente tira las cosas por la calle, aún sabiendo que es algo ilegal. Desgraciadamente algo parecido ocurre con los baños públicos en que muchas veces encuentras (en los baños de agujero en el suelo) como alguien no ha “apuntado” correctamente pero después tampoco se ha dignado a limpiar su desperdicio. Aunque en menos ocasiones es algo que también ocurre en los baños de taza. Y mejor no hablar del tema de escupir en el suelo… ejem ejem.

 3.- Desconectando del mundo…

Así como antes lo he puesto como un punto a favor, tengo que decir que también es un punto en contra. Me ha pasado muchas veces que estoy con amigos y de golpe al acabar una conversación uno de mis amigos se pone a mirar el móvil para ver si alguien ha puesto cosas nuevas en las redes sociales o jugar a algún juego o simplemente ver el resultado de algún partido. Yo personalmente lo veo una falta de educación si estás con alguien, puesto que si quedo con una persona es para estar con ella, pero en Seúl me he dado cuenta que la gran mayoría de coreanos están “enganchados” a las redes sociales.

 4.- Imaginando una “imagen”.

Esto forma parte de la doble imagen que a mi parecer tiene la sociedad coreana. En general los coreanos suelen tener una doble imagen y una doble moralidad por el “qué dirán”. Por un lado suelen mostrar una imagen de felicidad y de que todo va bien aunque no sea verdad por el hecho de que piensan que no son tus problemas. Muchos de mis amigos coreanos me han dicho que esto es debido a qué si ellos explican sus problemas a otras personas se puede ver como un símbolo de debilidad, de que no tienes fuerza para afrontar los problemas solo/a. Por esta razón, muchas veces me he encontrado que he quedado con amigos coreanos y más allá de hablar de los problemas de cada uno, se suele hablar de temas que resultan más “banales”. Por el mismo tema, muchas coreanas en invierno suelen llevar minifaldas porque en sus empresas se les exige a pesar del frío con lo que a veces tienen descuidos y se les termina viendo todo el “tema”.

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5.- Las “modas” pasajeras.

De una cosa estoy completamente seguro: cuando a los coreanos les da por algo, les da fuerte. Esto, que puede parecer positivo, para mí es algo bastante negativo. Por ejemplo ocurre mucho en el tema de la música. Cuando un cantante está de moda, suele ponerse el tema del cantante de moda en todos los establecimientos habidos y por haber. Eso hace que escuches de hilo musical una y otra vez el mismo tema, y en su gran mayoría a un volumen bastante alto, lo que personalmente me produce cierto dolor de cabeza, muchas veces, jajaja. También ocurre con la ropa. En cuanto alguien famoso aparece con algo que se pone de moda, todas las tiendas venden el mismo tipo de ropa y en caso de no gustarte, las opciones de comprar algo diferente se reducen.

6.- La cultura del 빨리 빨리

Entrar en un restaurante y que te sirvan rápido es algo que gusta a todo el mundo, para qué negarlo. Ahora bien, si resulta que mientras estás comiendo tienes a unas señoras camareras que te van mirando fijamente para que termines de comer, puede llegar a incomodar. No ocurre muchas veces, pero sí que es cierto que Seúl vive a otro ritmo. Vivir un mes aquí puede resultar muy estresante si uno no sabe adaptarse a este ritmo de vida. Corea está avanzando muy rápidamente y a su vez también lo está haciendo su sociedad. He visto coreanos comer en menos de cinco minutos por está cultura de la “rapidez” (빨리 빨리).


Existen otras cosas que me han parecido muy interesantes de mencionar y cada vez que voy leyendo van apareciendo nuevas cosas que pondría en este post, pero creo que lo dejaré para otro día, jejeje.

Si habéis llegado hasta aquí, ¡felicidades! jajaja. Espero que os haya gustado tanto leerlo como yo escribirlo. ¡Nos vemos el próximo día!

Un saludo,

Busu 부수

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Esta entrada fue publicada en Seoul.

Un comentario el “El semáforo coreano.

  1. Menjar solament en 5 minuts, no els hi deu sentar molt bé després :S
    Molt chula l’entrada n.n

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